DATOS
ORIGINALES DEL FOLKLORE MÉDICO
ALMERIENSE
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ESPERANDO AL MÉDICO-CHERCOS, 1980,. |
¿Tiene Almería, aparte de su división
territorial eclesiástica, política y administrativa “carácter suficiente para
quedar individualizada dentro de otros conjuntos geográficos superiores”?como
se pregunta Sáenz Lorite sobre la
comarca del Almanzora (Sáenz Lorite, p.14).Esta cuestión la resuelve el mismo
autor al concluir después de diversos razonamientos, afirmando que es “un
dominio climático de gran personalidad” o de “indudable personalidad que la
individualiza dentro de cada uno de estos conjuntos”.Se refiere al Sudeste
Español que “por sus rasgos se diferencia de las unidades vecinas”.
Estos rasgos diferenciales geográficos, implican que el aprovechamiento
humano y cultural de un paisaje subárido (semidesértico) que se estructura
dentro de los condicionamientos antropológicos, incidan
necesariamente en su forma original
de enfrentarse a la enfermedad, a sus concepciones y a su tratamiento,
desde el principio de la historia y fuera de la medicina oficial.
La presentación pues de éste capítulo, tiene dos finalidades concretas:
dar a conocer otros muchos aspectos de
la Medicina Popular en Almería y dentro de aquellos, seleccionar los que creo
más originales o peculiares de alguna u otra forma.
Los datos que ofrezco han sido recogidos durante más de una treintena de
años, sobre testimonios directos de informantes almerienses de
nacimiento y tradición y me permiten
estar de acuerdo con algunos de los pensamientos de Marcel Mauss (1971), cuando
discurre sobre las encuestaciones etnográficas, cuyas dificultades, según el
autor, residen particularmente en una observación superficial de las comunidades por no “vivir dentro y en la
base de la sociedad indígena”; en limitarse a extraer datos solo de los niveles
culturales más inferiores (se puede y se debe acudir a informantes conscientes
de nivel cultural superior, como pueden ser médicos, maestros , escritores,
sacerdotes, etc.; en asombrarse ante los datos recogidos y con un criterio
personal, deformarlos; en no confeccionar y catalogar objetos, en no evitar y
considerar hipótesis gratuitas, y finalmente en conocer solo superficialmente
la lengua. Por eso, un médico (en este caso el autor de este libro) que haya
nacido, vivido y ejercido su profesión como yo, durante un periodo de sesenta años dentro del
área estudiada, con suficiente interés y
conocimiento del tema, sería
modestamente la persona más idónea para estudiar “descubrir, descifrar,
crear” dentro de la Etnografía la faceta correspondiente al Folklore médico de
la zona.
Informantes de
nivel cultural superior, que cumplen los preceptos más arriba relacionados
(haber nacido, vivido, observado profundamente el modo, costumbres y lenguaje
de un área) son los escritores regionalistas y otros escritores locales. Es por
eso, como ya hemos visto y se verá más
adelante, que me he permitido incluir a
lo largo de la obra, algunas citas de dos de los más representativos poetas
regionales con que cuenta Almería, que aunque poco conocidos, expresan, por su
condición de autores de una poesía nacida de lo más hondo de la
idiosincrasia de su tierra natal, un
conocimiento profundo del sentir: las costumbres, el modo de hablar, pensar y
sufrir, de los hombres de su tierra. Estos poetas son José María Martínez
Álvarez de Sotomayor(1975)
[1] y Antonio Cano
Cervantes(1909)
[2](el
poeta ciego de Garrucha) que reflejan en sus obras escritas en habla dialectal,
el sentimiento del pueblo, la imperecedera esencia y el espíritu del hombre
almeriense que ante los avatares que le depara el destino, la sequía, la aridez
y otras circunstancias cual pueden ser la enfermedad y sus consecuencias,
tienen una peculiar forma de conducirse , de concebir y de intentar curar sus
males, nacida de esa misma resignación que como la esperanza de lluvia,
condicionan su carácter seco, escondido, escueto, soñador, trágico y sencillo,
como esta tierra nuestra que como alguien dijo “ni pa llorar tiene agua”.
[1] ALVAREZ DE SOTOMAYOR, José María Obras completas. Cuevas de Almanzora, 1975.1.455 páginas. Se incluyen ocho libros de
poesía y tres obras de teatro. Cuatro de los libros de poesía y dos de las obras de texto
están escritos en el habla dialectal
del Bajo Almanzora.
[2] CANO CERVANTES, Antonio: Cantos
de mi pueblo, Madrid, 1909.