jueves, 24 de junio de 2010

martes, 22 de junio de 2010

VERRUGAS

VERRUGAS
Son prominencias de la piel muy fácil de diagnosticar. Las llamadas verrugas vulgares, son tumores de la piel causadas por la infección por el virus humano papiloma. Las verrugas son muy frecuentes en la infancia y adolescencia y generalmente se contagian por contacto de un familiar o compañero afecto o se auto inoculan de una localización a otra. Una vez se ha contagiado el virus este puede permanecer de forma latente en la piel y desarrollar la verruga desde unas semanas hasta varios meses después. Es frecuente la desaparición espontánea de las verrugas, si bien en ocasiones pueden durar varios años. En los pacientes adultos suelen ser más persistentes. PALMITO
Este proceso no es exclusivo de la Medicina Popular almeriense, pero si lo es en los variados procedimientos y en los medios silvestres propios que tenemos a mano en nuestro medio para su terapéutica. Así se utilizan para curarlas, plantas casi exclusivas de Almería como el palmito y otras que solo se dan en nuestro medio.

Respecto a su etiología se piensa que si en una noche de luna se van contando estrellas, mientras se va señalando o pellizcando cualquier parte del cuerpo saldrán tantas verrugas como lugares pellizcados ( y en los lugares pellizcados) .También de tomar leche en conserva, salen verrugas.

En la cura de esta afección se compendia casi toda la filosofía de la Medicina popular almeriense. Procedimientos mágicos, transferenciales, terapéutica vegetal, animal, rezos y ensalmos...etc.

Como en todas las medicinas populares los procedimientos para curar las verrugas son abundantes y variables. La curación se hace tanto con la intervención del curandero o sin ella. Cuando “se echa mano” al curandero este casi siempre solo emplea procedimientos mágicos. Cuando la cura se hace sin curandero, o sea con el enfermo solo, los procedimientos a veces son mágicos y las más veces son combinados con otros métodos naturales; son menos, los métodos naturales solos. En ocasiones se necesita para curar el concurso de una tercera o cuarta persona que no debe ser necesariamente un curandero o persona con “gracia”, pero su colaboración, si resulta imprescindible para la ceremonia mágica. Pero hay veces que las verrugas se resisten a ser curadas porque “las brujas no están en racha” (Taberno)

Exento de toda magia sería el procedimiento que consiste en atar un hilo de seda fuertemente a la base de la verruga cuando esta es algo pediculada; esto le hace “secarse” y acaba por caerse(es evidente que al privar de riego sanguíneo al proceso exostósico, se produce una necrosis que hace que se desprenda la verruga).
Frotando las verrugas con una manzana partida que posteriormente se deje secar en un lugar oculto y apartado, ocurre que si a los veinte días la manzana se ha secado, las verrugas también se secarán desapareciendo (Macael)
Orinarse con asiduidad sobre las propias verrugas las hace secar, y pronto se caen. El mismo efecto puede tener la propia saliva aplicada con el dedo sobre la verruga durante nueve días seguidos.
En Checa-Molina (1997), pp. 353-354 se describen las prácticas sobre curación de las verrugas en Albox. Un paciente afecto de unas verrugas en las rodillas y en las manos acude a la curandera, que con una simple inspección asegura que son verrugas (diagnóstico). No obstante afirma que son muy gordas y están muy arraigadas (pronóstico). Por eso resultarían difíciles de curar (tratamiento). Las trata con oraciones y aplicando saliva en ayunas nueve mañanas seguidas. Esta curandera, que suele curar también otros procesos por las tardes hace venir al enfermo nueve mañanas seguidas porque la saliva ha de aplicarse en ayunas. Al cabo de una semana, las verrugas comienzan a secarse. Cuando están secas la misma curandera recomienda un fármaco antiverrugas.
Se conoce por “cortar” las verrugas a la cura de las mismas echando sobre ellas el líquido lechoso de la mata “lechitezna” de la que en verano hay que cortar un tallito y exprimir el líquido pegajoso que destila esta planta sobre la afección, que así desaparece.
La “leche” o sea el látex de la adelfa se aplica también varias veces sobre la verruga para que desaparezca. Si es posible saber la hora exacta en que aquella planta es libada por las abejas cosa que solo ocurre la mañana de San Juan (durante éste tiempo perdería su carácter venenoso) habría que recogerla durante ésta hora, ya que solo así sería útil (tendría “gracia”) para curar las verrugas.Es un modo de curación de las verrugas sin la intervención de curandero o persona con gracia.
En Níjar se extrae un brote de palmito, se chupa y se vuelve a poner donde se ha sacado. Conforme se vaya secando el brote, la verruga va desapareciendo. Comprobamos aquí el efecto “secada” en contraposición al efecto “rebrote” que se emplea para la cura de otras enfermedades.
La “leche de higuera” o flujo blanquecino que fluye por sus hojas o por el pezón de los higos verdes se emplea localmente contra las verrugas para “quemarlas”.
El sujeto  afecto de verrugas ha de visitar al curandero que se quedará con su nombre escrito en un papel. El día de San Juan, el enfermo esperará a que salga el sol y se dirigirá a una planta llamada “boja entina” que previamente haya seleccionado. Con una caña rajá golpeará con fuerza a la boja. Cuando la boja se seque, las verrugas desaparecerán.

Hay determinadas personas que tienen “gracia” para “cortar” las verrugas mediante determinadas ceremonias: se coge un caracol y se restriega su “moco” por las verrugas del enfermo, tras lo cual éste y el “curador” ( Denominación del sanador o curandero en algunas zonas de los Filabres(Tahal)en solitario se elevan hacia un monte o lugar secreto a las demás personas. Una vez allí, el curador oculta el caracol en un hueco, debajo de una piedra o en un lugar que él solo conoce. Cuando el caracol se seca, también se secan las verrugas del enfermo (Tahal)

La persona con “gracia” para curar la afección verrugosa, pregunta el nombre y el número de verrugas que el enfermo tiene y provisto de una vara acude a un paraje donde abunden o haya un “nebro” (Enebro).Durante ésta ceremonia no puede ser visto por nadie. Por cada verruga contada se le proporcionan nueve palos al “nebro” o “enebro”. Entre tanto se dice:
“Nebro, nebroso
Quítale las verrugas
al verrugoso” (Albox y Taberno)
También en Tahal, se registra la variante de “pegarle una paliza con una vara al enebro” diciendo el nombre de la persona que se quiere curar, primero al derecho (primera paliza) y luego al revés (segunda paliza).Cuando la mata se seque, se secan las verrugas. Luego se les conmina diciendo: “Si no se las quitas, otra vez que pase por aquí te acabo de rematar” (Tahal).En Tahal también recojo el siguiente procedimiento: “La persona con “gracia” cuenta las verrugas del enfermo y yéndose aun lugar secreto, esconde en un “bujero” tantas hojas de olivo como verrugas tiene el enfermo. Cuando se secan esas hojas, las verrugas se caen” (se desprenden de la piel)
También se secan las verrugas de “pasmar” al que las padece.
Otro procedimiento sería poner al enfermo sobre una “cequia” y éste, va contando las verrugas a la vez que echa un grano de trigo a la acequia por cada verruga que tiene.
De Tahal son también los siguientes procedimientos: el líquido que exhuma la parte tierna de los juncos al ser arrancados, aplicado sobre las verrugas, las cura. En Paterna de Río me refieren (en 1980) que se restriega la verruga con lo blanco del junco antes de que salga el sol y esta parte se mete otra vez donde se ha secado. Cuando el junco se seca, se seca también la verruga. “Se afila el junco sacado de una “junquera” hermosa, por su parte blanda, aplicando esta secreción en la verruga, el junco así tratado se vuelve a meter en la planta, si el junco se seca la verruga también”. Restregándolas con los ojos cerrados la mañana de San Juan, antes de “pintar el sol”con cualquier mata del campo, se secan. Por cada verruga que uno tenga, se amarra un esparto a una piedrecilla, cuando se seque el esparto, se seca la verruga. “Cinco que t



JUNCOS





enía, allí se quedaron” (Paterna del Río) Meter en un pañuelo tantas “chinas” (piedras pequeñas) como verrugas se tenga y tirarlo para atrás sin volver la cabeza sobre la “cruz” (cruce) de cuatro caminos (La cruz de caminos en la espiritualidad mágica precristiana es el lugar donde habitan los espíritus de los muertos, esto se corresponde con las cristianizadas “animas benditas del purgatorio”).
En Bayárcal (1980) me hablaron como útil, el “agua fuerte”.
En la zona de los Vélez existen ciertos ensalmos como:
“En el nombre del Padre del Hijo y de la Santísima Trinidad
a (nombre y apellidos) las verrugas quitarás”.
Con el dedo pulgar se va haciendo una cruz sobre la verruga tocándola (contacto crucial) y se hace la misma oración para cada verruga. Si las verrugas están muy juntas se pueden hacer una oración para cada grupo. Al final se reza un Padrenuestro.

También se emplea una retama haciéndole tantos nudos como verrugas tenga el enfermo y pasando luego la retama sobre las verrugas mientras se reza. Se abandona la retama en el campo sin mirar atrás. Cuando la retama se seque se secan las verrugas. La retama como el olivo o el enebro son plantas que tardan mucho en secarse al ser cortadas como plantas eminentemente xerófilas.





Paisaje seco con retamas en Fines





En los Vélez también se recoge por García Sánchez 2000, otra forma de curarlas pronunciando la siguiente salmodia:
“Verruguilla
verrugosa
Vuélvete p`atrás,
si no eres otra cosa”
Curará si el diagnóstico es cierto. Se duda en la oración por tanto si se trata de otra clase de maldición demoníaca o posesión diabólica (“otra cosa”). Se rezan tres padrenuestros mientras con unas hojas de olivo se hace una cruz las hojas se dejan en el suelo, se avanza unos pasos, se hace otra cruz y así hasta nueve veces se repite la ceremonia. Se dice que cuando las hojas de olivo se secan se secan también las verrugas.
En Oria, también se describe el siguiente procedimiento: se desprende la cubierta externa del tronco de junco desde la base, y se aplica el jugo que aparece sobre las verrugas. Seguidamente se vuelve a poner la cáscara sobre el tallo desnudo a modo de funda; cuando el tallo del junco se seca la verruga también se seca. También si se pincha con la “punta pinchosa” del junco la verruga hasta que salga sangre, la verruga desaparece. Arrojar a la lumbre tantos granos de sal, como verrugas se tengan. Antes de que la sal cruja, hay que irse para no oír los “llampíos” de la sal. Si se oye algún “llampío” quedan igual número de verrugas cuantos llampíos se oigan.

La bojalaga (Campo de Níjar) se utiliza para la cura de las verrugas. La persona que desee a curar las verrugas a otro, se pone delante da una bojalaga, pronuncia una oración y a continuación pronuncia el nombre de la persona afecta. Acto seguido debe apalear a la bojalaga con una caña rajá o un palo, en una o varias sesiones hasta que la planta se seque. Cuando se seque (cosa harto difícil dada la gran resistencia de esta planta a todo, incluso a las mayores sequías o al arranque con los tractores, que por eso, se llama también “prueba- yernos”) las verrugas desaparecerán. Esto lo puede hacer también el mismo enfermo. Y ésta misma operación se hace también con el “torovisco”. En Instinción un vecino natural de Ohanes, cura las verrugas dando palos a una mata de “Torvisco”.No cobra nada y no ha tenido ni un fallo. Su madre le trasmitió el poder en 1937 y le enseñó las oraciones para curar las verrugas. Cura con solo saber el nombre de la persona afecta y el sitio en que tiene las verrugas. No necesita ver a la persona. Cura así a distancia hasta personas que están en Barcelona (1990)
Otro procedimiento sería pasarse un lagarto vivo sobre las verrugas (Taberno)
Hay otra forma de cura transferencial en los Vélez donde el mal también se traspasa a un animal. Un animal feo, siempre algo maldito: el sapo. Se coge un sapo y sin maltratarlo se pone al sol sobre una piedra lisa. Y para que no pueda escaparse se le pone otra piedra encima y se rodea con piedras para que no pueda ser atacado por otros animales. Se dice un ensalmo parecido a:
Sapo, sapillo
conforme te vas purificando
ve quitándole las verrugas a (nombre del enfermo)
Se rezan entonces tres padrenuestros. El sanador se santigua y se marcha sin mirar hacia atrás. El sapo se va consumiendo de hambre y sol. Conforme se seca el sapo se secan las verrugas. (Taberno). (Purificación versus consunción) .
Muchas veces es conveniente que el enfermo no sepa que le están rezando ya que el estar pendiente de las verrugas, dificulta su curación.

Para curar las verrugas de las manos se frotan con una lagartija viva hasta que salga sangre (Taberno)
Lavarse las manos en agua bendita de un lugar donde no se haya estado nunca quita las verrugas y los “ojo-pollos” (Taberno)
Los “Manca-perros” (cardos) cocidos, se beben nueve mañanas seguidas y curan los granos y verrugas (Taberno)
Si a alguien se le amputa el dedo índice de la mano derecha, le desaparecen las verrugas del “dedo vivo” del otro lado.
Si el origen de la verruga es mágico (contar estrellas...etc.) la cura es mágica.



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Haciendo un somero análisis antropológico y cultural de la terapéutica antiverrugas popular almeriense vemos como en tan cortas ceremonias se encierran las siguientes características culturales:
-Ensalmo conminativo o amenazante: se conmina al mal a volverse para atrás y a regresar a su estado primitivo (la nada, la desaparición) con la salvedad de poder el que las “corta” equivocarse de diagnostico. Esto denota cierta inseguridad terapéutica, que hace al curandero curarse en salud, ya que sino se cura no era verruga.
-Elementos paganos: los números tres y tres veces tres, el nueve; elementos cristianos: la cruz y ciertas oraciones católicas; empleo de una o varias plantas comunes de hojas resistentes a la sequedad. Se han de emplear oraciones, ensalmos y conminaciones para que el mal muera, desaparezca o se seque. No es el proceso de curación como el del mal de ojo que tiene que transferirse, o el sol de la cabeza que tiene que expulsarse o salir o el de la culebra, que se mata. La verruga se seca, se disipa, ha de desaparecer transferida a la nada.
-Se alude a lugares elevados, misteriosos y mágicos. Se manejan animales: caracol, lagarto, lagartija, salamanquesas, animal-fraile sapo. Predominan los reptiles endémicos. Los reptiles son los animales más simbólicos de la Medicina Popular. La culebra, el sapo y las salamandras, son animales diabólicos contra el mal y la enfermedad.
-Se manejan plantas: enebro, retama, olivo, lechitezna, adelfa, junco, higuera, caña bojalaga, manzana, manca-perros etc.: la mayor parte de ellas son empleadas en sentido mágico. Tanto es así que cualquier planta sería efectiva con tal de haber sido recogida la mañana de San Juan. Las hojas de estas diversas plantas a pesar de ser cortadas y abandonadas tardan bastante tiempo en secarse. La planta se emplea como elemento mágico no como elemento terapéutico. Las virtudes curativas del olivo y otras matas son las de recibir transferencialmente el mal (la verruga) que desaparece tal como se secan aquellos elementos a donde ha pasado o se ha transferido la enfermedad.
- Se emplean métodos en los planos imaginario (oraciones, invocaciones, conjuros...), simbólico (contar, recontar) y empírico: plantas, animales y sustancias. Las plantas siempre se emplean en el plano mágico o simbólico o imaginario y pocas veces en el empírico (por sus virtudes curativas, solo la lechitezna o el junco podían tener cierta acción local...).Se emplea una planta que abunde y tarde en secarse. O una planta que sea difícil de encontrar. O animales difíciles de conseguir: culebras o camisas de culebra, sapos, el “animal-fraile”, las lagartijas...
La saliva en ayunas aparte su poder antiséptico y anestésico tiene un poder simbólico. Es la gracia de la curandera que la aplica la que “surte efecto”.La sanadora también es la que confiere poder al mismo enfermo a través de su propia saliva, para curarse a sí mismo.

En los procesos virales como la “culebra”, las verrugas y el mal de ojo, la eficacia de lo simbólico y ritual deja en un segundo plano a lo empírico, que se esboza, pero que no proporciona el fundamento curativo que es de otro tipo (psicoorgánico)

lunes, 7 de junio de 2010

ALMORRANAS

ALMORRANAS
Es la acepción vulgar de la afección hemorroidal. Cuando una persona desea que otra padezca de hemorroides ha de quemar sus heces en el mismo lugar donde ésta ha efectuado la defecación. Se emplea comúnmente como venganza hacia a aquellas personas que hacen sus necesidades al aire libre en propiedades ajenas.MATAGALLOS LÍJAR MAYO 2009 
Para curarlas, existen diversas fórmulas: una de ellas consiste en aplicarse agua hervida con sal, jabón casero y un poco de aceite (Taberno).También la corteza de tocino de cerdo aplicada localmente tras lavarse con una infusión de malvas, resulta útil. Trituradas las hojas y espigas de cantueso se cuecen y se hace una cataplasma que se aplica sobre las hemorroides. El agua resultante de cocer matagallos, a veces mezclado con tomillo en lavados mañana y noche se emplea también en ésta afección. La llamada cebolla albarrana, cebolla “almorrana” o “almorrano” es considerada planta útil para esta enfermedad en el campo de Níjar. Un ramo de “agricas” o vinagreras se machaca en un mortero y se aplica sobre las hemorroides.

ERISIPELA

ERISIPELA

De eritros: rojo y pela: piel La erisipela, pronunciada “resipela”, “desipela” o “decipela” (Líjar)” es el nombre que reciben determinados procesos dermatológicos que guardan cierto parecido con la enfermedad del mismo nombre y que tienen en común que cursan con calor, dolor, rubor y prurito (sobre todo el rubor).Es un proceso muy temido porque cualquier herida pequeña y superficial se puede “resipelar” con consecuencias graves. Ya lo dice el refrán: “Como decía mi abuela, la “resipela”, si no mata, pela”.

MALVAS,BENIZALÓN,MAYO 2010
 La persona que tiene “gracia” para curar la erisipela no es necesario que sea curandera profesional. A veces, solo posee la virtud para curar esta sola enfermedad.
El proceso de curación es el siguiente: se cogen nueve hojas de malvas (en Fernán Pérez-Níjar, hay uno que la cura con hojas de pámpano de las parras y en el mismo campo de Níjar se sustituye por olivarda) y nueve días seguidos. Las hojas las sostiene el curandero en la mano derecha, mientras dice:

“Cuando Jesús andó por el mundo    
                                                                                            
Se encontró la rosa venenosa
y le dijo:” ¿Quién eres tú?
--Yo soy la rosa venenosa
que enciende la sangre y quebranta los huesos
--Si eres tú eres la rosa venenosa
que enciende la sangre y quebranta los huesos,
Te mandaré fuego del cielo que te abrase.
--No me mandes fuego del cielo que me abrase
Mándame bendecir por tres veces”

Entonces la curandera o curandero hace la señal de la cruz con el manojo de malvas sobre la parte del enfermo afecta de erisipela, rezando a continuación un credo y una salve. La oración, las bendiciones y los rezos se repiten hasta tres veces. Posteriormente se coge una tijera con la mano izquierda y se va cortando el manojo de malvas (hacecillo que puede cogerse con una sola mano) hasta darle una forma redondeada al tiempo que dirigiéndose a las malvas se va diciendo:

“Te corté el pico, (dan un corte y una vuelta al manojo)
Te corté las alas (otra vuelta a las malvas)
Te corté el corazón (otra vuelta)
Te corté las entrañas (otra vuelta
Una vez hecho esto, el resto de las malvas que han quedado sin cortar se han de poner en un lugar donde nadie pueda pisarlas. Cuando las malvas se sequen, la erisipela quedará curada (Campo de Níjar)
En el Taberno, se recoge el siguiente rezo variante:

“Cuando mi señor Jesucristo
iba por el mundo
Se encontró a una mujer
a quien dijo: ¿Quién eres tú?
--Yo soy la rosa venenosa
que quebranta los huesos
y corta las alas
Yo te mandaré
mi Señor Jesucristo
que te queme y ahogue”
En Tahal se cura con flor de “saúco” y malvas.
En Líjar con “beleño” que se cuece y se lía en un trapo, poniéndose sobre el lugar donde se localiza la “decipela”, según el siguiente testimonio oral: “Para curar la erisipela, se cuece el beleño, se corta un “trocico” se le hacen unos “agujericos” y aonde está la erisipela se pone (Líjar-Panzica) Lo mismo se hace con el saúco (Líjar)
En los Vélez (García Sánchez, 2000) se recoge la ceremonia con un tallo de saúco que se pasa sobre la lesión, santiguándose mientras se dice:

“Iba nuestro Señor Jesucristo
por un camino
se encontró a una mujer
que de colorado viste
de colorado calza (La lesión eripelosa es roja)
Di mujer quien eres
Soy la rosa maldita y patiñosa
que te quebranta los huesos
Y chupa la sangre”
Se rezan un Padre nuestro y un Ave María, tres veces. El enfermo tendrá mientras tanto en sus manos tres hojas de saúco.
En Turre se recoge el siguiente ensalmo (Grima, 1994)

“Cuando la virgen María
por el mundo andaba
por el mundo “andó”
se encontró a una mujer
que de colorado vestía
de colorado calzaba
y de colorado era
el cabello que llevaba.
Y le dijo:
tú eres la rosa venenosa, ponzoñosa
que chupa la sangre y quebranta los huesos
Te mandaré el fuego de Nuestro Señor Jesucristo
para que te quemes, para que te abrases
con mis cinco dedos y mi mano llana
derecha has quebrao
como la sal dentro del agua
--¿Qué corto?: ¡Maldita erisipela!
el pico, el ala, las piernas,
para que no pueda volar,
Y la malicia que llevas para adelante
se te vuelva para atrás”

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Obsérvese la similitud a la vez las variaciones entre los ensalmos del triángulo cultural: Zona de los Vélez, zona de Mojácar (Turre) y Campos de Níjar.
Nótese además la simbolización de la enfermedad cuyo principal síntoma es la rubicundez de la piel en una persona vestida de rojo: la enfermedad: eritros: rojo, “una mujer que de colorado vestía etc...Tan roja que hasta su cabello era rojo. Lo rojo se combate con lo rojo. El fuego es rojo. En este caso el poderoso fuego de Jesucristo, el máximo poder entre todos los poderes.
Se emplean: determinadas plantas como la malva planta herbácea muy común qua a veces se emplea como emoliente en forma de cataplasmas para reblandecer toda clase de abscesos y forúnculos, así como en la mastitis, que por sí misma no es excesivamente curativa por aquello de “Si te curas con malvas, mal vas”; las hojas de parra, el saúco y el beleño (esta planta muy mágica persiste en Tahal y en Líjar) el fuego, el rezo, la oración, la invocación divina a Jesucristo. Se invoca también a una planta mágica imaginaria: la rosa venenosa (rosa maldita y “patiñosa” y en Turre “ponzoñosa”);también un ave que produce o evoca la enfermedad y a la que se le corta el pico y las alas con las tijeras, con cuyo corte, se suprime el mal simbolizado en el pico y las alas del ave productora del padecimiento, que ha de rematarse cercenándole el corazón y las entrañas con la señal de la cruz y las oraciones cristianas más poderosas: el credo y la salve.
La enfermedad cura por disipación y transferencia a las malvas o al saúco que en este caso recogen el mal para que dentro de ellas muera por consunción transferencial.
En la ceremonia de la erisipela se lleva a cabo una conminación expulsatoria por invocación de un ser más poderoso para que el productor del mal, salga, huya o se traspase a otro sitio, en “nombre de tal” que te puede, que te gana, que te destruye, que te corta las alas venciéndote, para que no puedas volar (seguir actuando).La vis morbis al recibir la acción de otra más hostil o mas poderosa, desaparece o se neutraliza. Con las maniobras y rezos se pretende contener, comprar, engañar o aplacar los poderes y afectos sobrenaturales y sacar y arrojar fuera a los espíritus y a las fuerzas malevolentes

domingo, 14 de febrero de 2010

CARNE CORTÁ

CARNE CORTÁ

Se llama “carne cortá” o “carne desprendía”, al magullamiento y equimosis (a veces tendinitis o pequeñas fisuras) que se produce en las partes blandas a consecuencia de un traumatismo. Al enfermo se le despega la carne del hueso a causa de un golpe (Vélez Rubio; GARCÍA SÁNCHEZ; María Isabel (coord.): Creencias terapéuticas en Vélez Rubio, en Revista Velezana, nº 19, año 2000, pp.195-202).
La carne cortá se reza para que se una al hueso de la que está desprendía.
El síntoma principal es el dolor difuso y alguna equimosis o inflamación También cierta impotencia funcional.
Para su tratamiento se enciende la “lumbre” donde se coloca una sartén, en la que se vierte la cantidad de agua a una taza (en el Taberno es una olla o puchero) a la que le falte un “poquico”.Esta misma taza se pone “boca abajo" sobre el agua de la sartén puesta al fuego y encima de la taza unas tijeras en cruz. Mientras tanto ha de pronunciarse por parte de los especialistas en rezarla (curanderos no profesionales que cada comunidad, pueblo o aldea posee) el siguiente ensalmo:
“Fulanito de tal (nombre de la persona
afecta)
esta “carne cortá”te voy a rezar”

Cuando el agua comienza a calentarse se sigue “rezando”(Es otra fórmula de diagnóstico- tratamiento que conlleva a que si no da resultado es que no es “carne cortá” (Es un diagnóstico “exjuvantivus”)

“Si tienes (Fulano)
la carne cortá
te voy a rezar
Si tienes la carne cortá
que se vuelva a su lugar” (El agua)

Y con la mano, se hacen tres señales de la cruz sobre las tijeras.
El ensalmo se repite tres veces. Coincidiendo aproximadamente con la tercera repetición del rezo, el agua comienza a hervir. Entonces se dice que efectivamente el enfermo padece efectivamente de “carne cortá”. El agua “silva”, metiéndose rápidamente en al taza vertida sobre el agua hirviendo. Si por el contrario el agua que hierve, no se introduce en la taza, el enfermo no padece de “carne cortá”.Si el diagnóstico es positivo, el curandero procede durante un cuarto de hora aproximadamente a efectuar masajes con los dedos mojados en su propia saliva, sobre la parte afecta. Así se sanaría.
En el área II (Hortichuelas –Níjar) se puede curar la “carne “cortá” con “pasás” de agua sal.
En Taberno, la oración que se reza es la siguiente:
“En las viñas de Adán
tres ángeles la cuidaban.
Tres cavan y tres labraban,
y los tres carne cortaban
Santísima Trinidad
si es “carne cortá”
que se vuelva a su lugar”
Cada tres veces repetidos esta jaculatoria, ha de rezarse detrás un padre nuestro, y al terminar las tres jaculatorias, un credo.
También el Taberno tenemos otro rezo:
“En las viñas de Abraham
tres podaban
tres cavan
tres labran
tres la carne cortada curaban
Juan Gaspar y Baltasar,
que a la persona o animal
este dolor han de quitar”
Cada tres veces, un padre nuestro y un ave Maria.
En las Bocas de Oria
“Por aquí pasó Cristo
antes que el mal fuera visto,
venían tres ángeles detrás
Juan y Gaspar y Baltasar
El mal fue visto,
muera el mal y viva Cristo”

Paraje de Mojácar


En Mojácar se conoce el siguiente rezo:
“Cuando Jesucristo
por el mundo andaba
desnudo vestía
de “colorao” calzaba
Una mujer se encontró
una mujer se encontraba
¿Dónde vas bicho venenoso?
a comérme los huesos de (...nombre del enfermo)
Pues no te los comerás
Que con mis cinco deos
mi mano llana
te “deshacerá”
como la cal en el agua”

En Vélez Rubio (García Sánchez, 2000) refiere dos formas de curar La carne cortá:

Al igual que arriba se colocan las tijeras, la sartén y la taza boca abajo y se pronuncia el siguiente rezo:

“A la viña del Señor entré
nueve ángeles me encontré
tres podando, tres labrando,
tres carne cortá curando
Si tienes carne cortá (nombre del enfermo)
en (zona afectada)
en el nombre de la SantísimaTrinidad
se le cure.
A continuación se rezan un Padre Nuestro, un Ave María y Gloria (3 veces) y en el momento que la sanadora nombra al enfermo, con la mano abierta bendice las tijeras a modo papal, haciendo tres cruces sobre ella. Apaga el fuego, y dependiendo de la cantidad de agua que ha pasado a la taza el resultado es más o menos efectivo y la magnitud del mal es más o menos grande. Si el agua no pasa a la taza, no sería carne cortá.
La otra modalidad descrita para Vélez Rubio consiste en que el curandero hace cruces sobre la zona afecta mientras dice:
“Sea por siempre bendito y alabado
el santísimo Sacramento del altar
La gran reina de los ángeles
María Santísima concebida
sin pecado original.
Tu primer instante
nuestro ser natural. Amén (nombre del enfermo)
bardao/a de carne cortá.
Tres cortando, tres orando
y tres carne cortá curando
y Dios sobre todo”
Se rezan acto seguido tres padrenuestros y tres avemarías. Se reza por la mañana y por la tarde, un numero impar de días.
En Albox. tras el rezo, la curandera se queda con un mechón del pelo del enfermo, para seguir rezando cuatro o cinco días más, estas veces ya sin la presencia del enfermo. A los pocos días se quita el “maullao” (Albox, 1992)
En Turre ha de rezarse nueve veces la siguiente oración (GRIMA, 1994):

“Al huerto de Jesucristo entré
y con tres me encontré
Tres curando
Y tres la carne cortando
A (nombre del enfermo) le reza por el dolor de hueso
por carne cortá, por clase otra más
con mis cinco dedos, con mi mano llana
deshecho se vea
como sal en el agua”
Se reza esta oración los días necesarios para la completa curación, con la condición estricta de que en la cura no debe mediar ungüento o medicamento alguno.
En Taberno me cuentan una anécdota en la que los médicos del Hospital de la Inmaculada tuvieron que volver a fragmentar una fractura mal consolidada, a la que achacaron que la excesiva consolidación anterior, era a causa de que al enfermo le habían rezado la “carne cortá”: “si no le hubieran rezado, no hubiera curado tan bien”.
Vemos cierta duda diagnóstica, interviniendo en un espectro curativo de tres males distintos: la carne cortá, el dolor de hueso y otro proceso inespecífico.
El sanador acaba como ocurre en el mal de ojo y en la “tericia”, con el mal transferido a sí mismo y enfermando con el dolor traspasado. Siente daño, dolor, le lloran los ojos y bosteza.

Tenemos en la cura empírica de la “carne cortá”: como instrumentos curativos: una taza, que no deja de ser un recipiente prehistórico, argárico o neolítico, romano, árabe, moderno. El agua. El fuego, el calor. Un rezo que en este caso no invoca a elementos cristianos o cristológicos. Una oración pagana en la que se añade una señal de la cruz (elemento cristiano o tal vez también precristiano?).Unas tijeras, elemento de la edad de bronce o de hierro; a éstas se les conjuran con bendiciones. Se procede a la extracción del mal por el fuego y el agua hacia un recipiente que nos hace ver en el vapor al espíritu de la enfermedad. Y por fin el empleo de un procedimiento empírico(los masajes), pero efectuados con otro elemento curativo de carácter humano y orgánico: la saliva. También la sal, como elemento telúrico. Se invoca a la Santísima Trinidad para que nos proporcione el diagnóstico y la cura al mismo tiempo. Es una forma de diagnosis y terapéutica conjuntas. Se emplean las tres jaculatoria católicas más conocidas: el padrenuestro el avemaría y el credo. Elementos bíblicos: parajes bíblicos o legendarios laborados por ángeles o arcángeles y el paraíso, el que está entre las paredes de Babilonia: “las viñas de Abraham”,”la viña del Señor que aran los ángeles”. Nombres míticos actualizados en el Nuevo testamento: Juan, Gaspar y Baltasar evocan a los reyes Magos pero en esta caso son seres remotos, arcangélicos. Cristo es el vencedor del mal. También el Señor. La Virgen María ocupa un lugar más secundario. Un elemento puramente católico se ve en el rezo de Vélez Rubio es el Santísimo Sacramento del Altar, moderna adquisición de la liturgia católica. Los números son el tres y el nueve. El tres simboliza la Trinidad, el nueve: tres veces tres, es la perfección de la perfección Los días son impares .Lo impar es lo masculino, lo par lo femenino.http://www.lulu.com/content/libro-de-tapa-dura/la-medicina-popular-en-almer%c3%8da/4748171

martes, 9 de febrero de 2010

LA TERICIA

LA TERICIA


Se engloba bajo esta denominación, a una serie de síntomas correspondientes a procesos de tipo anémico o hepático (hepatitis viral, ictericias obstructivas, clorosis, anemia hemolítica, incluso depresiones nerviosas etc.) que cursan predominantemente con palidez, astenia, ictericia, cambio de carácter, “decadencia”y otros síntomas. No siempre la ictericia es el síntoma principal. Hay “tericia” sin ictericia. En Benitagla se afirma que el principal síntoma de la “tericia” es que se “aburre el pan”. Para otros sería consecuencia de un “derrame de hiel”, consecuencia de sustos, de anorexia o de malas digestiones. La terapéutica principal es “mirarla”.
La sintomatología de la “Tericia” es descrita con singular maestría por el poeta Sotomayor que da magnífica lección de la Medicina Popular almeriense, en uno de sus poemas:

LA TERICIA



Nadie sabe afijo
que es lo que l`entrao

..................................

se l`entarquinao (Entarquinao: Lleno de lodo los bancales (Escobedo), La misma acepción en Murcia. Aquí en el Almanzora :ponerse la piel del color del tarquín O sea, afecta de palidez o ictericia)
su color de fuego
s`ha perdío del pago
s`ha ío de su boca
su risa y su canto,
--y los días enteros
se pasa llorando.
Su madre nos dice
cuando apreguntamos
q`es mal de tericia
lo que l`ha mudao.

He recogido testimonios de esta afección en Benitagla, Líjar, Níjar, Taberno y Rambla de Oria. García Sánchez, 2000 la recoge para Vélez Rubio. Torres Montes (2003) habla también de ella.
El saber popular clasifica la “tericia” en “amarilla”, “verde” y “pasá”, en orden al pronóstico y a la gravedad de la misma, siendo la más leve la “amarilla”(ésta puede curarse con solo dos o tres sesiones). La “verde” no es mortal, pero responde poco a la terapéutica. La “pasá” tiene un pronóstico infausto y el sanador ante ella no “puede hacer ná” porque los familiares se han descuidado y han acudido tarde al curandero que la “mira”.Ni las medicinas que mandan los médicos hacen ya nada para esta afección “pasá”. La tericia amarilla puede perder su relativa benignidad y entonces agravarse y hacerse “pasá”o incurable. Torres Montes (2003) solo la diferencia en normal y pasá. En Oria se distinguen tres clases: “roja”, “amarilla” y “negra , en orden de gravedad. Una afección “negra” en el lenguaje popular del Almanzora es la de máxima gravedad .Por ejemplo se dice:”tengo un resfriao negro...”
Las personas que poseen la gracia para “mirar la tericia” y de este modo curarla, son curanderos no profesionales. Se trata de especialistas exclusivos en este mal. Generalmente son hombres (Taberno, Rambla de Oria, Níjar) al contrario de lo que suele ocurrir con los especialistas en otros males como el mal de ojo o la culebra que por lo general son mujeres. Estos hombres son una especie de “zahoríes” que tienen mucha “fuerza en la vista” o “fuerza en la mirá”, tanta, que pueden ver a las mujeres desnudas y por eso aciertan fácilmente el color de las prendas íntimas femeninas. Tal ocurría con “Joaquín el de la Tericia” de Níjar, que adquiere su apodo por la gracia adquirida para mirar esta afección popular. (Por la misma razón si no pagas bien al zahorí, éste tiene la facultad, de pasado un tiempo hacer que tu pozo se seque.)
Para la cura de este proceso parece ser que no existen oraciones. Solo se cura con la gracia o fuerza que el curandero tiene en la vista. Este sería portador de una dynamis curativa ante la cual, la vis morbis (fuerza de las enfermedades) es neutralizada por otra fuerza: la de la vista del curandero, la energía que éste tiene en la vista.
Cuando un enfermo acude a que el sanador le “mire”, si el médico le ha prescrito inyecciones, inmediatamente se las suspende; asegurando que las inyecciones son “contrarias” a la “tericia” o sea, son perniciosas para la afección. (Recuérdese que uno de los mecanismos más frecuentes de la transmisión de las hepatitis B y C, son las agujas de inyección). Los “curadores” que es imprescindible que estén en ayunas para “mirar” miran de forma atónita primeramente durante unos pocos minutos “fijamente” al paciente, al tiempo que realizan una pequeña anamnesis de sus males al enfermo y a los familiares que le acompañan, dictaminando muy pronto si de trata de “tericia” o el mal es otro. Si el diagnóstico es positivo, proceden a su clasificación según el grado de gravedad. Si el caso lo requiere, hacen sentar al paciente a unos metros del sanador que también permanece sentado y en silencio “mira” durante un cuarto o media hora al enfermo. Durante varios días el paciente tiene que acudir a ser “mirado”hasta que se encuentre completamente curado. Cuando la tericia está “pasá”, el curandero la reconoce “na más que verla” y su pronóstico como ya hemos dicho, en este caso es infausto.
La tericia ha de ser mirada un número impar de veces.
Se dice que los que “miran” la “tericia” sufren mucho: “se ponen muy malicos también ellos. Se ponen muy flojos, sufren mucho mientras miran”. Vemos que el procedimiento es una forma de curación “por transferencia” del mal del enfermo a la persona que lo cura, como ocurre en otras dolencias como el mal de ojo o las verrugas. Sobre el curandero ya citado del Campo de Níjar, Joaquín “el de la Tericia”, familiar de Paca la Coja, la novia de las “Bodas de Sangre”, anciano de más de ochenta años que curaba por los años ochenta del siglo pasado, oí decir:“ya está muy viejo, ya no mira. No quiere mirar porque se perjudican ellos. Se pone mu flojo cuando quita la “tericia”, se pone mu malo”.Así me hablaban de ese viejo que “ya no ejercía su virtud”. Ya el abuelo de este personaje al que llamaban el “Baldao”también miraba la tericia. Tenían una mata en la pared de la habitación, “que la tenían como sagrá”, “no la vayas a tocar a la mata”, decía. El padre curaba los brazos, las piernas, dolores, magullamientos, huesos...era muy bueno. Venía gente de muchos sitios a curarse. La nieta también sabe mucho de hechicerías”.
La mirada de éste sanador era “tan fuerte” como para absorber el mal que era transferido a sí mismo.
En la Garrucha de la posguerra curaba Andrés el de la Tericia.”Ante el paciente representaba una escena de contorsiones y gestos vesánicos y furibundos que supuestamente desalojaban el mal. Previo a cada ataque se tomaba una copa de licor que le servía su mujer .Venían a su consulta gentes de todo el contorno; tenía mucha fama. Curaba la tericia y el mal de ojo junto ala fábrica de hielo de Garrucha” (Siles Artés: “Una vida por libre”.Axarquía, 2004)
Cuando el curandero vivía cerca como ocurría con “Joaquín el de la Tericia” se hacía necesario por los vecinos hacerse curar como “tericia” algunos procesos que en otro lugar hubieran sido catalogados, por ejemplo, de mal de ojo o de “sol en la cabeza”. La existencia de un curandero cercano en medios rurales sin medios de transporte, condiciona adecuar el diagnóstico de muchas enfermedades populares en una sola, solo por la necesidad de que el enfermo sea tratado de alguna manera. Este sanador solo cobraba la “voluntad” Solo admitía lo que el enfermo quisiera darle en dinero o en especies, porque sino podría perder la “gracia”.
En la comarca de los Vélez se recoge también la “tericia”que ha de mirarse tres veces.
Quien sufre de “Tericia”debe salir al campo y buscar una mata de manrubio y dirigiéndose a ella decir:

“Buenos días manrubio
que te vengo a visitar
con una poquita de orina
y una poquito de sal”
El cantueso tomado en infusión nueve mañanas seguidas es bueno para la “tericia”
La Isabel la “Desmayá”vio a una de “tericia” y se puso ella también muy mala (Líjar, 1978)http://www.lulu.com/content/libro-de-tapa-dura/la-medicina-popular-en-almer%c3%8da/4748171

miércoles, 27 de enero de 2010

CULEBRA (Herpes zoster).

CULEBRA (Herpes zoster).

Se denomina en Almería como “culebra” culebrina” o “culebrilla usagre” al Herpes Zoster (recuérdese que en griego herpes significa culebra o serpiente) Es una afección muy común en diversas Medicinas Populares: Barriola (1952); Castillo de Lucas (1958); Ferrandiz Araujo (1974); Lis Quiben (1949); la tratan: Grima Cervantes (1994), García Ramos (1981y 1987), Checa y Molina (1997) y García Sánchez (2000).
Su curación por la medicina científica actual está aún por descubrir o al menos en entredicho, dado que se le ha señalado cierta relación con el cáncer (homorreticulopatias y neoplasias viscerales) y es evidente su respuesta a los procedimientos de la medicina Popular de tipo mágico.
Se define como unos granillos que pican y duelen mucho La afección cursa con dolor, “pinchonazos” y erupciones. Primero se “remueve” y luego se “recoge”.
La etiología popular afirma que la “culebra” se contagia a través de las ropas que se tienden al sol en el suelo a secar, próximas a las de otras de algún enfermo que padezca o haya padecido la enfermedad. También si sobre estas ropas tendidas pasa una serpiente reptando.

Diagnostico: Antes de proceder a su tratamiento las curanderas precisan si la afección es culebra o no lo es. A veces éstos sanadores confunden el diagnóstico para rezarlas y sacar provecho, y rezan procesos dermatológicos que no son herpes zoster.

Variedades: Las hay machos y hembras . La hembra es más fácil de curar, pero existe el peligro de que “para” (procree) otras culebrillas. El macho es más difícil de liquidar, ya que a veces se necesitan más de nueve días para matarlo. No obstante la culebra puede “reverdecerse” con los cambios estacionales (neuralgia postherpética). En Turre (Grima, 1994) se distinguen entre “culebrinas” y lagartos. En general en éste pueblo de les denomina como “bichos”. En Taberno a un paciente le dijeron: “tienes una culebra y a lado un culebrón”.

Evolución: Testimonio oral textual de Albox: “La bicha que he tenío comenzó oculta (herpes sine herpes). Luego parió cinco culebras. La bicha seguía mordiéndome. No es dolor, muerden con la boca. “Peazo bicho que me está comiendo. Si no me la rezo me muero. Si no las mato a las cinco que hubiera sido de mi” (Albox, 2006)









                                            Culebra “rezada” en Albox (2009)



Pronóstico: Se dice que cuando la “culebra” (herpes) junta la cabeza con la cola (recuérdese la distribución metamérica de las lesiones herpéticas), el enfermo muere. Se produciría una parálisis respiratoria en el supuesto herpes torácico bilateral.

Tratamiento: quienes curan las culebras son personas con saberes especiales sobre esta enfermedad que casi siempre son especialistas solamente en este mal. Hay constancia que en pequeñas comunidades como Líjar en la Sierra de Filabres (500 habitantes) cuando fallece la poseedora de la “gracia” para rezar las culebras, muy pronto, se crea por necesidad otra persona con la misma “gracia” para curar este mal. Muerta la tía Amalica, con 81 años en 1978, en 1980 ya hay constancia de que su sobrina, Amalia, con 58 años, reza las culebras. Esta Amalia, hasta estas fechas y cuando vivía la tía Amalica, solo rezaba las aftas bucales. Solo rezaba este mal menor de las culebras, para no entrar en competencia con su tía, la verdadera poseedora de la gracia y de una manera introductoria hacia el curanderismo mayor. Fue así necesaria la aparición de otra especialista ya que en el periodo de carencia, los enfermos de herpes habían de irse a otro pueblo a rezarse la culebra (en este caso a Chercos Viejo).Los procedimientos y oraciones curativos los han recibido de familiares o personas allegadas que a su vez los recibieron de sus abuelos o bisabuelos. Tanto es así que las mismas sanadoras de las culebras opinan que son rituales transmitidas desde los moros pero con oraciones cristianas.

El procedimiento curativo más popular en Almería es “escribirlas y rezarlas” o “deletrearlas”.Para lo primero se utiliza un lápiz de tinta, de los que hay que mojar con la lengua para que escriban y más modernamente un simple bolígrafo, con los que sobre la lesión se trazan diversos signos entrecruzados. También alrededor de las vesículas se escribe: “Jesús, José y María etc., dándole con el lápiz alrededor” y así “la culebra no pare”, o sea, “no cría hijos” Esto significa que la lesión sería única, no múltiple o ramificada.

En Alcudia de Monteagud para “rezarlas”se emplean varios ensalmos que la mayoría empiezan con la siguiente jaculatoria:

“El mal fue visto,
muera el mal y viva Cristo”

Tras estos ensalmos se rezan tres avemarías, habiéndose de repetir el rezo durante nueve días seguidos hasta conseguir la total curación de la lesión.

En la zona de los Vélez se escribe en la lesión y con tinta china o con alcohol y una pluma de ave (García Sánchez, 2000) a ser posible de pavo negro. Se escribe por donde la lesión progresa, para impedir su avance. El escrito se hace con la mano izquierda y hacia atrás, mientras se dice:

Buenas tardes, si es por la mañana y buenos días si es por la tarde

Herpe imperial
los pasos que das “p´alante”
se te vuelvan “p´atrás”

Se va escribiendo alrededor de la lesión hasta llegar a la raíz de ésta. Se hacen cruces en el centro de la lesión con la pluma y la tinta, diciendo:

“Divino Cordero
que al mundo viniste
quita el mal
donde lo pusiste”

Después se espolvorea la lesión con polvos de talco o Talquistina. Se va escribiendo cada dos días y entonces se ve como la lesión se hace más pequeña. Así se va rezando hasta que desaparece.

En la misma área de los Vélez se describe otra oración tras escribir hacia atrás con pluma de ave y tinta:


Buenos días señor empeine caballar
vuélvase atrás que ya es de noche

(O que ya es de día si se escribe o reza por la mañana) Se reza un día por la mañana y al día siguiente por la noche, un número impar de días, casi siempre nueve. Cuando han acabado los nueve días, se reza una salve.

En Turre se considera muy importante saber donde está la cabeza de la “herpe” ya que por allí es por donde hay que atacarla para poder acabar mejor con ella. Hay herpes machos y herpes hembras que pueden aparearse y entonces la hembra pare otras culebras pequeñas que son los hijos a los que hay que eliminar también por el peligro de que se hagan grandes. Estas crías resultan también difíciles de eliminar por su profusión y facilidad para escabullirse. Se emplea en Turre una caña untada de yodo primero y después de tinta. Con esta caña (recuérdese que las culebras terrestres han de ser matadas con una “caña rajá”) se empieza a “quebrantar la cabeza”hasta continuar el proceso hasta la cola siempre en movimientos circulares(los círculos mágicos) y de fuera adentro, escribiendo sobre la culebra símbolos o letras. A esta oración se le llama “deletrear”la culebra. A veces en vez de tinta se emplea Vigencial, yodo o algunas plantas medicinales. En Albox se cura con manteca y polvos de talco (2009)

De la población de Chercos (Almería) es la siguiente pauta terapéutica: se fabrica una mixtura a base de vinagre de vino, pólvora, tinta y carbón de sarmiento de parra con la que se hacen unas cruces sobre la lesión pronunciando las siguientes palabras:

“El hijo del Arvellán
arando estaba;
su hija la Arvellana,
la merienda le llevaba.
Montes, riscos vide yo arder
y le dije:--Padre mío--
¿Con qué se apagará?
Con ceniza de sarmiento
y unto de sal
y no revercerá más”

(Es radical, oiga, me aseguraba el informante)

Observamos en la oración anterior los números tres y nueve, el color blanco y otros números nones. También diversas invocaciones a Dios a la Virgen y a los santos.

En Taberno y Oria se conocen las lesiones herpéticas como “culebrilla usagre”y su rezo es el siguiente:

“En el nombre de las tres Personas,
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La hija de la Cerrilla
fue a lavar
y su madre
fue a llevarle de merendar.
--- ¡Madre!
¿Que es esto que en el cuerpo sale?
--Hija: la culebrilla usagre.
--¿Con qué sanará?
Con cenizas de sarmiento blanco
y mantequilla sin sal”

Esta oración se reza tres veces en cada sesión ceremonial. Se debe efectuar tres veces al día: mañana, mediodía y tarde (se evoca así, la resurrección de Jesucristo al tercer día). Siempre se reza en días nones. El ungüento se hace a base de ceniza de sarmiento blanco y manteca de cerdo sin sal.

En Níjar la rezan diciendo:


“María ave,
María ave,
María ave”

Y aplican sobre la erupción Talquistina (nombre comercial de unos polvos de talco antisépticos) así como tinta china (“se gastan hasta dos botes”)

En la zona de Vélez Rubio se describe la cura se hace a veces con manteca de cerdo y Talquistina o un ungüento a base de pólvora, limón y tinta china. Tras o mientras se aplica el ungüento se reza:


“En el nombre del Padre
hijo y Santísima Trinidad
Tres niñas hay en Belén
una cose, otra hila
y otra pinchará
la culebrina de nuestra hermana (nombre del enfermo)

Se reza después un Padrenuestro y un Ave María, tres veces.

De los Vélez también es el siguiente rezo:

“Maldito sea el can (Maligno) (le escupe y reza un padrenuestro a modo de exorcismo)
Bendito el nombre de Jesucristo
(Hace una cruz, pues la culebra es el diablo)
Padre nuestro, avemaría y credo. Amén)

Solo se reza una vez cada sesión porque, explican, que “si se reza mucho se arrebata, se vuelve muy rabiosa y duele mucho más”.Hay que rezarlas lo justo. En la misma zona hay otro rezo muy similar al recogido en el Taberno:

“Bendito y alabado.
La hija de la vieja Regina
fue a lavar y le dijo:
madre, que esto que al cuerpo sale
Hija, la culebrilla usagre.
Y esto con qué se quita?
Con ceniza de blanco sarmiento
y manteca sin sal.”

Se repite tres veces esta oración y entonces se reza un padrenuestro y un Ave María La cura se repite hasta nueve veces. Al final, haciendo cruces se dice:

“La culebra fea,
curá se quea”

En Almería capital pasan una hierba por la culebra que la “mata” y la cura.

Es de señalar que en cada localidad existe al menos un “especialista” en rezar el herpes. Y por lo he constatado en numerosos pueblos de la provincia como una constante cultural muy definida (García Ramos, 1987)

La culebra puede ser una o dos. También macho o hembra. Ambos aspectos: sexo o paridad, solo lo distinguen los mismos que la rezan. El hecho de existir un macho y una hembra permite a las culebras aparearse y tener hijos que forman un “nio” de donde van creciendo y saliendo. Hay que localizar e identificar ese “nio” para atacándolo y eliminándolo evitar no resulte otra profusión de culebras primeramente pequeñas y después grandes (Albox, 2008). Para escribirlas se emplea también en la actualidad un rotulador y hay que rezarlas “antes de que pase viernes”.

En Albox se describe el siguiente procedimiento: Cójase un sapo y se pasa vivo nueve veces sobre la afección (Una vez para arriba y otra para abajo). Luego se cuelga en un árbol secándolo hasta que se muera. Se repite lo mismo con otros dos sapos (son tres).

Cuenta el informante que el primer sapo salió de la operación hinchado y “ardiendo como la lumbre”. El segundo sapo algo menos hinchado y caliente y el tercero menos. (Albox, 2002)
También en Albox una mujer de noventa años (año 1992) sabe un procedimiento que dice haber aprendido de sus “bisabuelos”.Se trata tanto de una “autorrezo” como de un procedimiento para “rezar” a los demás:

“Gloria al padre
Gloria al hijo
Gloria al espíritu Santo
por los siglos de los siglos
Gloria al espíritu Santo”

Esto se va diciendo mientras se hacen cruces sobre la lesión con hojas de olivo.

“Maldita secuela
que picas y matas
yo te mandaré
de Nuestro Señor Jesucristo
que te corte las uñas
que no puedas “arruñar”
que te corte el pico
que no puedas picar
que te corten las alas
que no puedas volar
que te quemen y que te abrasen
que te deshagas como la sal
en el agua

Esto se reza nueve veces y luego se queman las hojas de olivo.

Durante la curación de la culebra el enfermo no puede beber leche, ya que la leche fomenta el crecimiento de la culebra dado que esta “se amamanta de leche”.Tampoco los enfermos deben comer huevos.

Sobre el tema de la curación popular del herpes cabe señalar la hipótesis aventurada de que, si desde milenios y en pueblos muy diversos es posible curar los procesos víricos (culebra, verrugas, hepatitis...) por medio de la sugestión, procedimientos mágicos y aplicación de productos naturales ¿Porqué no abrir un camino a la investigación para el tratamiento del herpes e incluso de ciertos procesos malignos, con procedimientos científicos inspirados en la Medicina Popular? Es la llamada por Molina (1997) “eficacia simbólica”. Se invoca las tres personas de la Santísima Trinidad. “Sin ayuda de lo divino poco podemos hacer los curanderos”. Es la gracia de Dios la que cura. Otras veces es la Santísima Trinidad (la más potente).La similitud con la serpiente es griega (herpes).Los griegos ya la asimilaban al mal. La religión católica la asimila al mal y a la enfermedad. Esta similitud convierte a la enfermedad en un ser vivo: la culebra, serpiente que produce dolor, mordiendo o paseándose reptando debajo de la piel. Este dolor es maligno (demoníaco) un can, un negro y feroz perro (“Maldito sea el can…”) al que se le escupe, se le conjura, se le exorciza. Hay que matarla, hay que dormirla, hay que aniquilarla, no se puede fiar uno de haberla matado, pues se escabulle, se aparea, puede tener hijos. Se mata con pólvora. Con lo negro que actúa contra el calor. El fuego de la culebra se seca...El sapo es otro reptil repelente al que se le transfiere la enfermedad. Los dibujos que se hacen sobre ella son a modo también de culebras: herpes contra herpes...

Se invoca a Cristo contra el mal (“el mal fue visto, muera el mal y viva Cristo”) nueve días, tres veces. Tres días fue el tiempo que tardó Jesucristo en resucitar. Ceniza de sarmiento blanco. ¿Porque blanco? Por su virtud catalizadora, purificadora.
Hay que rezarla “antes de que pase viernes” pues el viernes es el día más mágico, porque murió Jesucristo. No debe de propasarse éste día sagrado para que la magia en forma de oración cristiana surta efecto.
La culebra, es un animal mágico y maldito al que pisa la Virgen María o la Diosa Madre ibérica prehistórica.
Se emplea algo de terapéutica animal como la manteca de cerdo. Pero ojo, sin sal La sal es el condimento que hace proliferar a las criaturas, que no mata que, da “gracia”.Salar los alimentos es echarles la“Gracia de Dios”.LA CULEBRA Y SU CAMISA
Se emplean algunas matas (olivo, matapollera) y materia inerte o mineral: tinta china, pólvora que aparte de su poder astringente sobre la piel aporta el color negro.
La ceniza, la pólvora, lo negro refieren símbolos de lo mortífero, evocan la muerte, pero la muerte de la culebra, para que no “para” no se aparee, no se multiplique (no tenga más hijos).Las cruces mágicas ahuyentan el mal, lo alejan, matan al demonio, lo vencen, lo espantan con ensalmos conminatorios. El demonio muere. Se pretende que muera el mal y en contraposición, viva Cristo. El Dios triunfante hecho hombre. El triunfo de lo cristológico. Se cerca al enemigo con círculos que se van estrechando hasta vencerlo, hasta expulsarlo. Se escribe al revés, con la mano izquierda, empleando el mismo lenguaje que el maligno. Lo contrario de lo diestro es lo siniestro. La Virgen María ocupa un papel importante en este proceso por que es quien pisa la cabeza a la culebra. Esto que es lo que hace la curandera: buscarle la cabeza a la culebra para aniquilarla con seguridad.