sábado, 17 de mayo de 2014

Azogue:

Azogue: nerviosismo (Alvar). La expresión “tener azogue” se emplea para designar a los niños que son muy inquietos, o a las personas que no paran o no pueden parar de moverse.
“ Estate quieto ya, parece que tienes azogue!
“¿Usté cree que el azogue que tiene se le quitará con este jarabe?”
Azogue, es el nombre antiguo del mercurio, y hemos de saber que la hidrargirismo, o enfermedad que produce la intoxicación por mercurio, produce como unos de los síntomas más característicos, un temblor de tipo parkinsoniano de carácter contínuo. De ahí el origen de la expresión que ha llegado a convertir a la palabra azogue  en sinónimo de movimiento contínuo en los niños nerviosos.


Azogue (Tener...).No poder pararse un niño, o una persona. Nerviosismo. (Alvar). El azogue es el mercurio, cuya intoxicación produce movimientos anormales continuos en especial temblores.

miércoles, 26 de marzo de 2014

ASMA

ASMA
Cójase un gato negro y un perro negro. Cuezanse  despellejados y el caldo resultante ha de beberse en ayunas durante un mes.Así se cura el asma. (Albox, 2014)

miércoles, 24 de abril de 2013

GARGANTA

CHERCOS VIEJO

GARGANTA

Se denomina así, de un modo genérico a cualquier afección faríngea en especial amigdalitis. Para su curación, se recomienda aparte de otros procedimientos, “pasás” (masajes), por la zona del cuello con un algodón “empapao” de alcohol, previamente, pasado  al “baño María”, y cuando el alcohol aún se halla “calentico”.  Se me aseguró, que una vez efectuadas esas maniobras, (por la noche que es cuando la fiebre es mayor en estas afecciones), a otra mañana, el enfermo “amanece sin ná” (Chercos)

sábado, 20 de abril de 2013

ARTE MALA


ARTE MALA

Se denomina así a la Magia Negra y por extensión a determinadas ceremonias ocultas de tipo curanderil. En algunos medios próximos al espiritismo, se invocan a “médicos muertos” que los curanderos afirman son quienes les dictan los remedios para la curación de las enfermedades. Este tipo de ceremonias, junto a otras de tipo adivinatorio por medio de cedazos o cartas de la baraja, son denominadas “artes malas”.

ANGINAS


ANGINAS


Oración para curar las anginas (Taberno)

                        “San Agustín
                        Cuando por el mundo andaba
                        la Virgen por allí pasaba
                        ¿Qué haces aquí?
                        Curando vejigas
                        y carne maullada[1]
                        desechas se vean
                        como la sal en el agua”

Después se reza un padre nuestro y un ave maría.       



[1]              Maullao: Magullado,  también se dice “maulao”

LAS CONSTANTES NOSOLÓGICAS DE LA MEDICINA POPULAR ALMERIENSE


LAS CONSTANTES NOSOLÓGICAS DE LA  MEDICINA                                                                       POPULAR    ALMERIENSE
  
Cabe significar en Almería (más de media docena) de constantes o “entidades nosológicas” propias de la de la patología y terapéutica popular almeriense que  serían los exponentes más claros  de un englobe de las concepciones populares, no de la salud y de la  enfermedad en general, sino de la salud y enfermedad etnomédicas propias de nuestra tierra. El  mal de ojo, “sacar el sol de la cabeza”, la “culebra”, la “carne cortá”, etc. son procesos que  tienen entidad propia, frente a otros incorporados también a la Medicina Popular desde la moderna medicina como el colesterol, la diabetes o la hipertensión.

   Los procesos aquí tratados son entidades  que no todas  tienen equivalente en la medicina científica, salvo la culebra o herpes zoster y las verrugas vulgares. Aunque  de otras,  podrían encontrarse explicaciones científicas  varias, a  sus concepciones populares. Pero esta no es la cuestión. La cuestión es que estas peculiares enfermedades son persistencias constantes culturalmente definidas como originales  en Almería. He considerado que estas  que relaciono en este capítulo son las más importantes para poder hacernos en un principio una idea panorámica de la Medicina Popular almeriense durante el siglo XX. 

viernes, 19 de abril de 2013

INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA MEDICINA POPULAR EN ALMERÍA


 

 

 

INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA MEDICINA POPULAR EN ALMERÍA





La “Folkmedicina”es una importante faceta de la Antropología Social y Médica en cuanto que estudia la multiplicidad de estrategias y fórmulas que el hombre a lo largo de su estancia en la tierra ha destinado a prevenir, combatir o alejar la enfermedad. El estudio de la Medicina Popular adquiere particular importancia para el conocimiento de la situación sanitaria de una determinada zona o área cultural y por lo tanto, para el conocimiento de la forma en que   se desenvuelve o se ha desenvuelto  el hombre  en  relación a la medicina de un determinado hábitat o área  cultural y en su papel en el mundo.

   Las zonas rurales, como sociedades más simples o primitivas, difieren unas de otras mucho más que las áreas industrializadas. Un área  rural circunscrita dentro de la totalidad de una misma nación (en este caso España) presentaría, respecto a cualquier otra, ostensibles y muy diferenciadas formas de conducta de sus determinados estamentos o “roles” culturales ante una determinada faceta de la Sociología o de la ciencia. Esta actitud psicológica particular para con la faceta o ciencia médica, es la Folkmedicina.

   La finalidad de este trabajo se basa fundamentalmente dos cuestiones concretas: dar a conocer la Medicina Popular en Almería durante el siglo XX, hasta hoy prácticamente inédita[1] y dentro de los datos recogidos, seleccionar los que creo más originales o peculiares de alguna u otra forma.
Si de una manera en principio teórica se pretendiese estudiar a la provincia de Almería como “un todo homogéneo”, esto es, si su clima, paisaje, cultivos, trabajo, costumbres, habla, formas de vida etc. permitiesen considerarla como una “entidad cultural uniformemente constituida” capaz de distinguirse de otras limítrofes (aunque la variabilidad dentro de la misma provincia y la imbricación dentro de ella de las zonas vecinas, así como su expansión hacia fuera, sin claros límites en este caso puramente geográficos) o lejanas nos encontraríamos en un extenso trabajo de campo, ante un área de las más ricas  e inéditas(o rica por inédita) de toda la Península. Esta riqueza cultural de Almería viene dada históricamente por su situación frente al mediterráneo a través de donde nos llegan desde hace milenios, aires de la cultura neolítica, argárica, oriental, clásica islámica y de la Europa medieval. En este diacronismo se basa parte de  mi tesis.

   Dentro de la península y del Sudeste español y del Mediterráneo Occidental  no se puede “encerrar” a Almería en unos límites rígidos que la delimiten como comarca o área geográficamente uniforme. El estudio teórico de Almería como totalidad, enriquecería a la provincia estudiada en conjunto y dejaría estudiadas o iniciadas en su estudio a comarcas limítrofes, algunas ignoradas al respecto. Almería desde el punto de vista de la antropología cultural, es un área puente (junto a gran parte de la provincia de Murcia) entre la Andalucía tradicional y el Levante, que se imbrica indudablemente con las áreas vecinas de Murcia y Andalucía. El llamado por mí el “Sureste Argárico”[2]
   Estratégicamente situada dentro del área mediterránea occidental, su enclave geográfico ha supuesto que sobre su “suelo cultural”--suelo primitivo que de un modo abstracto podría llamarse “Todo Neolítico”--se hayan ido sedimentando los sucesivos estratos  culturales de   quienes nos fueron visitando en las distintas etapas de la historia. Estas culturas  modificaron en mayor o menor grado ese “Todo” afecto al suelo semidesértico, a la tierra inamovible. Constatar la presencia perenne o persistencia de ese “Todo Cultural” almeriense dentro del contexto más amplio de un Mediterráneo occidental cuna de las civilizaciones, mediante los elementos etnográficos que persisten en los medios rurales o urbanos estudiados en nuestra provincia, es otro de los objetivos de este trabajo. Trabajo que pretende sostener la hipótesis de que persisten formas neolíticas y argáricas  de conducta y averiguar la procedencia de otras. Por eso, se notará en este estudio la incidencia del autor sobre  una Medicina Popular más mágica cuanto más apegada a la tierra. Expongo los procesos  que tienen menos explicaciones dentro de este  contexto cultural: magia, ritos, símbolos, creencias….junto a la medicina eminentemente práctica o empírica   derivada del aprovechamiento del  medio ambiente y de los medios de subsistencia.

   Siendo Almería un área cuyas peculiaridades climáticas inciden sobre sus habitantes confiriendo carácter a sus formas culturales y pautas peculiares  de conducta  y pudiendo ser definida como especial por su transitoriedad tanto geográfica como histórica, dentro de la Península Ibérica, este libro sería  “una aproximación a esa naturaleza perdida, en la que se configuran los primeros ritos de la sociedad”  o un “retazo único de la humanidad” que solo aquí (provincia de Almería) en este tiempo (40 últimos años) y de esta manera se ha manifestado.

   Pero es evidente que los condicionamientos peculiares caracterizados por la estructura de las costumbres, flora, fauna, cultivos, clima, vivienda, etc, en fin los condicionamientos etnográficos  e históricos, hacen que nuestra provincia sea original dentro de ese contexto geográfico e histórico, sincrónico y diacrónico. Esto hace que necesariamente, existan procedimientos, concepciones, ritos y hasta denominaciones fonéticas y lingüísticas  diferentes o propias  sino exclusivas, de esta área, determinada por estos condicionamientos peculiares. Todo esto   hace interesante este estudio  mediante la descripción de muchos detalles que puedan diferenciar a Almería  de otras áreas más o menos lejanas  o de otras Medicinas Populares. Este libro insiste en los rasgos singulares de los actos y concepciones primitivas que, aunque análogos en las tendencias no  pueden ser exactamente en los procedimientos, ideas y formas  de las  de otras áreas más o menos lejanas. Aunque  según Garrinson “todas las fases de la antropología Social que tienen que ver con los actos intuitivos convergen  inevitablemente en un punto común de analogía, sino de identidad” (Garrinson, 1966)       
           
Tanto geográfica como históricamente dentro de  la Península Ibérica; una  hipótesis basada en estudios parciales y puntuales de su Medicina Popular, combinando lo empírico con lo rigurosamente científico, los trabajos de campo con la literatura y con la historia, lo diacrónico con lo sincrónico, lo ensayístico con lo experimental en una unidad de estudio irrefutable por extensa, demostraría “la homogeneidad cultural de Almería”dentro del Mediterráneo occidental semidesértico. Pero es mera hipótesis,  que a lo largo  del trabajo analizaremos.
Gentes de Almería ,AÑOS 80

 He intentado, no sé con que fortuna, dejar en el tintero numerosos datos, procedimientos, fórmulas y concepciones, formas de conducta al cabo, del modo de  conducirse  nuestro pueblo ante la enfermedad y sus consecuencias, cuyas coincidencias   con otras Medicinas Populares,  sobre todo de la península Ibérica sean tan evidentes que les resten originalidad, así como intentar incidir en los aspectos de la cultura más  profunda: creencias, magia, ritos, mitos y símbolos...

El preocuparse por parte del  médico por conocer las raíces y procedimientos consuetudinarios que influyan en la patología de  una zona cultural cualquiera, puede dar luz al no experimentado o al médico foráneo sobre el porqué a veces se ha podido reaccionar ante una situación no comprendida de un modo más o menos extraño

Las falsas creencias sobre  la enfermedad científica, conllevan un enorme gasto sanitario. ¿Conviene desterrarlas? ¿Conviene que desaparezcan o conviene integrarlas en el sistema sanitario convencional? ¿Han desaparecido? ¿O están a punto de desaparecer debido a la globalización y a la invasión de nuestras tierras por gentes foráneas?


MATERIAL Y MÉTODO


   Todos los datos empleados en la confección de este libro, han sido recogidos por el autor  en la provincia de Almería en el Sureste español y en el Mediterráneo occidental, sobre informantes almerienses y en el periodo comprendido entre el año 1.976 al 2.008 (32 años)
   En lo que a Medicina Popular se refiere,  he tratado de recoger y examinar todo el material relacionado con el tema para estudiarlo detalladamente y revisarlo en lo que ha sido o podrá ser  en su utilidad para la cura y prevención de las enfermedades. Para la Medicina Popular almeriense no se emplean otros útiles que los que tradicionalmente resultan de  provecho para el normal desarrollo de la vida cotidiana. También he estudiado plantas, animales y exhaustivamente el vocabulario médico popular y etnográfico general que expongo solo en parte a lo largo y  al final de la obra, donde doy algunos datos de aquellos utensilios, plantas, animales, instrumentos, costumbres, etc. .utilizados  en etnografía general y en etnografía médica. El estudio de estas y otras incidencias socioculturales sobre la enfermedad es importante, en cuanto los diversos factores geográficos, etnográficos y culturales que hacen a un área diferente de otra pueden llegar también  a modificar la estructura misma de la enfermedad. El carácter especifico de las gentes de una zona, puede incidir en la valoración de los síntomas —tanto por parte del médico, como por parte del enfermo— creando diferentes estilos de la misma enfermedad y hasta entidades nosológicas nuevas que engloban o desglosan las académicas descritas en los manuales de medicina universitaria como propias de todo el orbe en el modo general de presentarse. Esto no quiere decir, que en un área cultural concreta, no haya procesos que, tanto en sus manifestaciones subjetivas como en las objetivas, correspondan como exclusivos del área estudiada.
     
                       


La Panzica,Líjar año 1979

 
Almería, era al principio de este trabajo  una provincia subdesarrollada, sostenida por una agricultura tradicional de subsistencia  que ya se estaba trasformando  con el fomento de los cultivos extratempranos y bajo plástico, que iban haciendo subir su nivel de vida y renta per cápita, sobretodo en El Ejido y Campos de Níjar. Su panorama agrario, ofrecía sin embargo diversidad y contraste (uva de mesa, agrios, productos extratempranos, floricultura y cereales). Su ganadería ofrecía un panorama de subdesarrol1o por causa de falta de prados y forrajes. La riqueza forestal y la pesca son de importancia pequeña. La minería que fue muy rica durante el siglo XIX, estaba casi paralizada; solo los productos de las Canteras de Macael (elaborados en la llamada Comarca del Mármol: Macael, Olula del Río, Fines, Cantoria y Purchena) ofrecían un panorama esperanzador. La actividad industrial se reducía a pequeñas y medianas empresas con poca trascendencia a nivel nacional. Ha sido  ya en el presente siglo cuando  algunas empresas han alcanzado gran proyección internacional. El turismo sin embargo iba en auge, tanto en el Levante como en el Poniente  [3].Ahora Almería ha alcanzado un gran desarrollo económico situándose entre las provincias españolas de mayor renta “per capita”.
   El clima se ha definido como subdesértico para la mayor parte de la provincia. Las medias termométricas, anuales son altas para toda la provincia. La lluvia, con 219 libros por metro cuadrado de media anual, es la más baja de todas las provincias de España y un total de 3040 horas de insolación media al año, una de las mayores de la península Ibérica. [4]
           
   Me he permitido dividir a la provincia de Almería, según ciertas peculiaridades etnográficas, geográficas y culturales, en cinco grandes áreas:
Área 1: Zona de Filabres. Allí y durante cinco años inicié mis primeros trabajos de campo.
Área II.: Valle del Almanzora. Allí nací, viví durante los trece primeros años de mi vida y durante los últimos veintiocho he ejercido como médico de  de familia.
Área III.: Campos de Níjar y Levante almeriense. Visitados por mí  asidua y periódicamente, durante los últimos treinta y cinco años. Tengo casa en Níjar y en Mojácar.
Área IV: Comarca de los Vélez. Existe abundante bibliografía sobre su cultura popular. Visitada en trabajos de campo.
Área V: Alpujarra almeriense. Sobre la Alpujarra, pero siempre referido a la provincia de Granada, existen varios estudios Antropológicos.  La cultura de Almería se inserta en la Alpujarra y la conquista desde el punto de vista histórico en la Prehistoria y épocas posteriores. “Alpujarra hechicera”, dicen que sus gentes son bravas como sus/ crestas y cerradas como sus sendas. Conserva todavía esta área la ancestralidad morisca. Decía Villaespesa, que por la Alpujarra vaga el alma del último moro granadino: “Es el alma del Rey chico que viene a ver a Moraima”.



Material bibliográfico

   He consultado a lo largo de estos treinta últimos años y coleccionado en mi biblioteca más de quinientos trabajos sobre Almería y el tema que nos ocupa, de muy diversa índole y materia. Son fuentes que podrían calificarse así: 1.Estudios  sobre Folkmedicina nacional o extranjera. 2. Sobre poesía dialectal almeriense.3.Sobre temas almerienses (Historia, Geografía, Flora...). 4. Particular sobre municipios almerienses.5. Sobre dialectología española, en especial relativos a trabajos lingüísticos del Sudeste Español.6. Sobre Antropología.7. Sobre historia de la Medicina.8. Sobre Prehistoria Almeriense y del Sudeste Español.


Método

   La elaboración de este trabajo va inexorablemente unida a mi biografía.
   El método seguido en la confección de este trabajo, ha variado, pues, durante los treinta años que duró el mismo. He procurado combinar un buen bagaje teórico sobre la mayor parte de la bibliografía para el conocimiento cultural de la provincia de Almería, con el   adquirido paralela y progresivamente a la recogida intensiva de datos sobre medicina Popular almeriense y los  diversos conocimientos sobre Medicina Popular y Antropología Cultural españolas. Dado  que durante éstos mismos treinta  años, ha variado mi idea sobre la formalidad de este trabajo, el método reglado y único escogido en principio hubiera  sido erróneo, ya que variaría, como digo  la formalidad y las conclusiones de mi trabajo; el método “a priori”, llevaría a intentar una conclusión que luego ya no seria la misma “a posteriori”.
   Mi posición de  médico rural ponía en una situación privilegiada, para emprender una tarea de observación  del modo de conducirse de las gentes de Almería  ante los temas folkmédicos y el planteamiento sistemático de la recogida de datos.
   Tal observación personal como médico la llevo a cabo desde el llamado “punto de partida”: Líjar, pueblo muy pequeño de los Filabres donde empiezo a ejercer la Medicina en 1.974 y hasta 1.980; de allí recojo noticias en consulta de los  pueblos de  alrededor situados el la Sierra de Filabres, zona muy interesante etnográficamente por estar algo aislada y ofrecer una situación de transición geográfica entre el Almanzora y el pasillo de Tabernas. Desde este llamado “punto de partida”geográficamente en el centro de la comarca, recojo abundantísimos datos en las localidades: de  Líjar, Chercos, Alcudia de Monteagud, Benitagla, Tahal, Benitorafe, Cóbdar, Albanchez, Senés, Uleila del Campo y Macael, sitios de donde acopio la   información que me proporcionan los  pacientes que acuden a la consulta médica que tengo en el punto de partida: Líjar. Como médico rural, prescindiendo a veces de métodos de encuestación muy sofisticados, penetraba  en el pueblo, en su cultura, en sus concepciones de la enfermedad y en su forma de comportarse y a medida que iba aumentando mi confianza con la gente iba ahondando en el propósito de encuestar o requisar datos más  a fondo. La población, ignoraba al principio, mi posición de observador-residente y poco a poco algunas personas fueron observando mi interés por determinados temas y colaboraron  espontáneamente proporcionándome detalles sobre Terapéutica  Popular, refranes, vocabulario, enfermedades, plantas y otros temas.
   Los “informantes clave”, dignos de confianza, están dispuestos a contar y darme a conocer todo lo que saben. No participo, como es lógico, por mi condición de médico  en ninguna práctica de tipo curanderil, ya que los curanderos profesionales o semiprofesionales  recelan en cuanto sospechan de alguien que pueda denunciarlos; pero si recibo noticias directas de observantes muy directos, fórmulas o procedimientos curativos de toda confianza.
   Intenté, en todo, durante mi trabajo de campo, seguir el precepto de Lisón Tolosana, cuando afirma: que es un  requisito indispensable la prolongada estancia, o mejor convivencia con los “nativos”; “no solo se trata de vivir con ellos, sino también como ellos y en tanto en cuanto sea posible, sentir, reaccionar y pensar como ellos” (Lisón  Tolosana: Antropología Cultural en España, Pág. 320).Esto me permitió , controlar mi subjetividad en la recogida de datos, y comprobar la efectividad de  mi resultados. Durante todos los años que ha durado  este estudio, cambié necesaria y voluntariamente  en ocasiones, los métodos para recabar información.


Fuentes orales

    Durante esos  treinta  años, he ido recogiendo y sistematizando las notas sobre testimonios de informantes almerienses de varios niveles culturales, de distintas edades, de distintos estamentos sociales, recogidos en mi con-sultorio y en encuestaciones a diversos puntos de la provincia.
Los datos no proceden solo de áreas olvidadas o aisladas ni escogidas previamente, ni por azar.
   He recabado datos sobre concepciones, matices, prácticas empíricas, medicina casera, supersticiones, creencias religiosas, de algunos informantes de nivel cultural medio o superior, de diferentes núcleos de población, de diferentes medios socio-económicos, diferentes ocupaciones y diferentes grupos de edad; pero la mayoría de los datos están recogidos de informantes de nivel cultural inferior.


Observación Personal

   Tras un planteamiento de los limites elásticos de lo que había  de recogerse valorable para la medicina Popular, contaba con una base sólida no valorada hasta entonces, que era mi conocimiento progresivo  personal y directo de las estructuras sociales, culturales, costumbristas, económicas, peculiaridades lingüísticas y del modo de pensar de la gente de ciertas áreas de Almería, por ser nacido en esta provincia.


Entrevistas y Encuestas
Mujer de los Escullos -1980

   Las entrevistas a veces, han sido espontáneas, han surgido por mis sugerencias sobre el tema. Mediante cuestionarios sencillos, encuesté a personas sobre todo las de los puntos lejanos a las áreas 1 y II. Luego, en mis vacaciones y fines de semana, comencé a encuestar en el área III, de la que es natural mi esposa y donde tengo casa y en el área II de la que soy natural yo. Posteriormente y durante las vacaciones de verano de 1.978—79, hago dos o tres viajes de encuestaciones  área IV y finalmente, en 1.980, me traslado como médico al área II donde resido hace 28 años y sigo recogiendo información evolucionada en el tiempo.


Experimento

   Llegó un momento, en que los datos sobre un solo tema por ejemplo: “El Sol en la Cabeza” y otros son sometidos a un intenso análisis cultural comprobando su existencia en todas las áreas culturales de la provincia y en puntos muy distintos de ella. Publico así varios, trabajos sobre Medicina Popular y otros temas etnográficos como: GARCÍA RAMOS; José Antonio: “Fokmedicina". Concepto, fines e importancia”.Glosa, nº.292.Octubre, 1978.: GARCÍA RAMOS; José Antonio“En el centenario de Sotomayor. (1.880-1947)Valor dialectal y etnográfico de su obra poética” La Voz de Almería.5 de octubre  de 1980.pp. IV-VI.: GARCÍA RAMOS; José Antonio“Datos originales del folklore médico almeriense”.Asclepio, XXXIII (1981), pp.275-314.; GARCÍA RAMOS; José Antonio: “Estudio preliminar, notas y vocabulario a la edición de Cantos de mi pueblo de Antonio Cano Cervantes”. Facsímil de la de 1909, editada en Almería en 1980 por la editorial Cajal.; GARCÍA RAMOS; José Antonio “Plantas que curan en Albox y Vale del Almanzora”.Programa de Fiestas. Albox. Feria de los Santos. Noviembre de 1987.6pp. (Con fotos); GARCÍA RAMOS; José Antonio “La terapéutica popular del herpes zoster en la provincia de Almería”Salud Rural. Año IV. Mayo de 1987.pp.33-36.; GARCÍA RAMOS; José Antonio: “Refranerillo médico del Almanzora”.Programa de Fiestas de los Santos de Albox, 1985; GARCÍA RAMOS; José Antonio Vocabulario dialectal de términos médicos oídos en la Provincia de Almería. (Inédito); GARCÍA RAMOS; José Antonio: “Albox en la encrucijada lingüística de la frontera entre el murciano y el andaluz. Más de  doscientos vocablos  de la medicina popular. (En peligro de extinción)”.Albox, 2004; GARCÍA RAMOS; José Antonio: Refranerillo almeriense. El refranero almeriense  como literatura popular. Editorial Batarro. Málaga, 2005.Estos trabajos  son el germen de esta obra.









  




[1] Solo existen los estudios parciales de García Ramos1985 y 1987.Sobre la comarca de los Vélez trata García Sánchez(2000), Grima  Cervantes(1994) ofrece  datos sobre  Turre y Provensal y Molina en uno más amplio que refiere a la Medicina dentro de la mitología y los símbolos en el Mediterráneo occidental  Y una visión algo más concreta sobre Medicina Popular “sensu estricto”y de  abundante contenido que es la de García Ramos(1981) en Asclepio, que éstos autores desconocen
[2] Véase mi artículo: “El Sureste argárico”La Voz de Almería, 15 de Diciembre de 2007 donde se dice que una de las sociedades más importantes del la antigüedad del Mediterráneo Occidental, tuvo sus inicios en el Sureste de la Península Ibérica y más concretamente en los ríos Antas y Almanzora. Durante su existencia, a lo largo del segundo milenio a.C., ésta cultura, que ejerció un impacto asombroso en el resto de las culturas peninsulares, es deudora de ser objeto de estudio y sobre todo de conservación. Hemos de cuidarla para como proponen algunos ayuntamientos pueda ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Se trata de la Cultura Argárica. O de la “civilización argariense” que diría Siret. En este mundo tienen cabida rasgos generales de prosperidad que constituyen signos de civilización: avances técnicos y económicos: agricultura, ganadería, metalurgia, artesanía y desarrollo de un poblamiento del territorio planificado. De entre todas las facetas de esta inconmensurable cultura, podría elegirse cierto intento de investigar las conductas para prevenir la muerte y fomentar la salud en evitación de la enfermedad. Y a través de los enterramientos y hallazgos arqueológicos (material inagotable para conocer la vida de esta cultura) intentarse conocer los valores espirituales de su idiosincrasia mediterránea. Tras este análisis podríamos colegir que pudo haber una “Medicina Argárica” hipotéticamente definida como: “la forma necesaria que tuvieron el hombre y la mujer argáricos de enfrentarse a la enfermedad y a la muerte, mediante la imbricación entre el empleo de una sabiduría ancestral y empírica que surge con el uso de los materiales de subsistencia, con otra sabiduría mágica y reciente que procede de los ritos de la muerte. Esta forma empírico-creencial de medicina, persiste (sin lugar a dudas) en el importante sustrato material y porque no: espiritual (en definitiva cultural) de la Medicina Popular de Almería, que se mueve aún por algunos parámetros de conducta muy similares a los de entonces.

[3] Existen exhaustivos estudios sobre la economía, los datos sociales y la Geografía  de nuestra provincia. Véase la bibliografía general de esta obra. Es  por lo que no me voy a extender en éstos aspectos ya que por otra parte no es el objetivo de mi trabajo.

[4] En la obra CAÑADAS S.; CAPEL, J.J.; CASTRO, H.; MOLINA, R.; PASCUAL, A. & SANCHEZ, M.D. (1981): "Bibliografía sobre naturaleza almeriense". Departamento de Geografía del Colegio Universitario. Y más modernamente BIBLIOGRAFÍA BÁSICA DE LA NATURALEZA Y MEDIO AMBIENTE ALMERIENSE, aparecen cientos de  referencias bibliográficas sobre el clima de Almería, que  documentan sobradamente, sobre las características del clima almeriense. 

viernes, 5 de abril de 2013

PEPINILLO DEL DIABLO.PLANTAS QUE MATAN EN ALMERÍA

PEPINILLO DEL DIABLO.PLANTAS QUE MATAN EN ALMERÍA





Pepinillo del diablo en Mojácar





Toda la planta es tóxica ya que contiene elaterina y cucurbitacina que son compuestos muy tóxicos de acción purgante. Antiguamente sus frutos fueron usados en medicina.

martes, 25 de diciembre de 2012

SANTOS SANADORES ALMERÍA, SANTA BÁRBARA



SANTOS SANADORES ALMERÍA, SANTA BÁRBARA


Dirigida a Santa Bárbara, protectora de tormentas, rayos y explosiones, existe la siguiente oración:

                        “Santa Bárbara Bendita
                        que en el cielo estás escrita
                        con papel y agua bendita
                        en el árbol de la cruz
                        ¡Padre Nuestro, amén Jesús”

martes, 23 de octubre de 2012

MUERTE Y MEDICINA POPULAR. ACTITUDES ANTE LA MUERTE




MUERTE Y MEDICINA POPULAR. ACTITUDES ANTE LA MUERTE

 
Pretendo culminar esta obra con el capítulo dedicado a la muerte, dado que considero que la muerte es lo más importante de la vida.

No hay cultura en que no se tenga en cuenta la muerte. Toda cultura tiene además  su culto a la muerte. La actitud más natural sobre la muerte es el miedo: “La muerte pelona...”Este miedo se rodea de un ceremonial abundante. A veces es temor supersticioso. El almeriense  como en general el resto de los españoles, se muestra a la vez, escéptico y resignado ante el fin inevitable e ineluctablemente incierto. Los refranes al respecto, abundan por tanto:

                                   “Cuando la muerte se acerca
                                   nadie la puede evitar
                                   este desnudo o vestido
                                   o haya sido un animal”

“Pa morir y pa pagar, siempre hay lugar”
“El que después de un entierro no bebe vino, el suyo viene de camino”. Es la mejor forma de llevar a la práctica aquello de “El muerto al hoyo y el vivo al bollo”
“Al que se muere lo entierran”….
           
                                   “Al que se muere lo entierran,
                                    mira que pago le dan;
                                   No te mueras vida mía,
                                   que te tienen que enterrar” (Lijar)


 “A la muerte, no hay quien se resista”, como el más autónomo:
 “A la muerte, no hay cosa la fuerte”
 “No te mato, pero te doy con que te mueras”(Taberno)


                                  

“Bueno estaba... y se murió”
     “Sobre el difunto el llanto”.Las cosas a su tiempo.
Pero al fin, la conclusión es: “To tiene remedio menos la muerte”

También cuando se  habla del cementerio, casi nunca se le nombra directamente sino con una referencia, así: “En Lijar, se dice:”Los tres almendros”.En Albox, “el cortijo grande” o “San José”ó “el sequero”. En Taberno se llama   “El Allozar”. “Si te vas a la bóveda, te tienen la gorra, si te vas al Allozar, ya no vienes más” (Taberno) “Está con un pie aquí y otro en Los Santos”: se dice en Abla, para referirse a quien se debate entre la vida y la muerte, ya que el cementerio de Abla está junto a la ermita de los Santos mártires.

En los refranes que reflejan el más puro sentir popular se habla de la muerte con ironía:
 “Vale más el entierro que la abuela”(Partaloa)
 “La muerte, no mira ná”
“Nadie se muere porque a otro entierren”: cada uno tiene su hora.
“Nadie se muere hasta que Dios quiere”
  “De toas maneras se tiene uno que morir...”.Resignación.
“Nunca falta quien rompa la soga del muerto”(Ahorcado).(Taberno)
“Mientras hay vida, hay esperanza”
 “Se quedó más tiesa que la pata Perico...” (Se dice por la Vega de Almería)
 “Más tieso que un garrote”

Mas que a las “tres higueras” que es un sitio físico, el muerto  donde se va es a “al otro barrio”o “al otro mundo” o a “donde nadie quiere ir” (el cementerio: donde están los muertos).En Albox uno se va para  San José ( “yo lo que ya necesito es irme pa San José”,“cuando me vistan de pana” o “me lleven con las patas pa alante”)

El proselitismo del concilio de Trento para captar adeptos para le religión con el recuerdo constante de la muerte en un sustrato geográfico y cultural  argárico  y morisco cuyas civilizaciones  enterraban  a los muertos en sus mismas casas.

Para avisar que alguien a muerto  tañen de manera triste  las campanas. Se muestra   estoico el almeriense ente la muerte,  como en  todas las culturas mediterráneas,  a pesar de ser una constante cierta, que no se le se la escamotea? La muerte estaba presente en el ciclo festivo o vital .La muerte se ve con resignación (pero el único que  no se puede resignar es quien se muere, sí se aconseja la resignación a quienes quedan aquí, los únicos que tienen la posibilidad de resignarse).Porque la muerte siempre es la muerte del otro: “nadie se muere porque a otro entierren””. ¿O se le supera con resignación?: “El vivo a bollo y el muerto al hoyo”

Se hacen encargos:

                        “Si muero no quiero llanto
                        y pongo a Dios por testigo
                        si muero te pido amigo
                        que me cantes un taranto
                        pa llevármelo conmigo”(Taranto de Mojácar)


También Sotomayor filosofa sobre la resignación ante la muerte, cuando dice

                        “Es que semos mortales
                        y está bien que seamos
                        porque pa to el mundo
                        hace falta descanso” (Sotomayor, p .l87)


Sobre  la imprevisión del día de la muerte  se dice:   “Esa cuenta la lleva otro...”
 “Noche vendrá que no amanecerá, día vendrá que no anochecerá” (Albox, 2007)

Las conductas antes de la muerte son criticadas o alabadas:
 “El que da sus bienes antes de morir, prepárese a sufrir”
 “El que da sus bienes antes de la muerte, merece que le den con una maza en la frente” (Don José Navarro)
“Nadie debe morir sin antes haber quitado una pena, haber enjugado una lágrima de un     pobre moribundo” (José Navarro)
“El muerto es del mar, cuando la tierra lejos está” (Carboneras)
“Penas no matan, pero ayudan a morir” (Navarro)
 “Lo que semos y en lo que nos convertemos, hoy presonas y mañana etatuas” (Arboleas)[1]
“No te mato, pero te doy con que te mueras[2]

Y sobre su inevitabilidad:

“To tiene remedio,  menos la muerte”
“Menos la muerte, to tiene arreglo”
“ To tiene cura, menos la muerte”
“To tie remedio, menos la muerte”
“No mata, pero remata”(Partaloa)
“Hay tiempo pa to y un rato pa morirse”

Son diversos los hechos que auguran la muerte, como “silvios’ de mochuelos, caerse las cacerolas de las lejas etc.

Dignas de mención son ciertas premoniciones (La Sorda de Líjar...) llamadas “ensoñaciones”, visiones de un  alma “en estación” (Sotomayor, p .137).Es decir, hay personas que son capaces de adivinar con varios días de antelación quien del pueblo (pequeño siempre) va a morir. Estos adivinos casi siempre tienen algún defecto físico. Sotomayor habla de un tal “Melchor el Ciego’ el que “de noche devisa los muertos” a pesar de su ceguera. En Líjar estaba  “la Sorda” que presentía o adivinaba quien iba a morir en el pueblo.
           
Durante la agonía solo acompañan al difunto los más allegados (hijos, cónyuge...) y en las habitaciones contiguas esperan otros familiares o vecinos...(Sotomayor, p 159) Era costumbre hasta mediados del siglo XX en la zona de Cuevas de Almanzora y otros puntos del Levante Almeriense, cuando un niño moría el organizar “la velica’. Esta costumbre se ha perdido dada la drástica disminución de la mortalidad infantil. Esta fiesta mortuoria  está recogida por Sotomayor en dos ocasiones a lo largo de su obra. También la recoge Grima. Al ataúd se le ponen flores y al niño lo visten de blanco (Grima y Molina)

Entonces comienza  la velica, o ceremonias mortuorias tras la muerte de un niño cuya paradojas describe con sentimiento el poeta Sotomayor.

                         “La gente joven deserta
                   A formar corro en la puerta
                   y a dar comienzo la danza
                   Y forma raro rumor
                   Que al alma hiere y desgarra
                   De la tertulia el clamor
                   Un ¡Ay! triste de dolor
                   y el plañir de la guitarra.
                   En tan singular concierto
                   Que el corazón horroriza
                   Así el tiempo se desliza
                   Oyendo alguna postiza
                   Y oliendo a cera de muerto(Sotomayor, p.86-87.Mi Terrera)

Hay otro triste poema de Sotomayor  en Rudezas llamado “Los tres Hermanicos” comparable al mejor Gabriel y Galán o al mejor Vicente Medina, donde se describe también la existencia de esta paradójica ceremonia mortuoria en el bajo Almanzora durante la primera mitad del siglo XX. Sotomayor: 170-171.Si el muerto es un niño, las campanas tañen a gloria y lo amortaja su “comadre” (la que lo bautizó, la madrina del bautizo)

                                   “Cuando puesta la mortaja
                                    por su comadre vestido...” (Sotomayor. Mi Terrera”, p. 86)

Antes de producirse la defunción existía la costumbre descrita en Sotomayor hoy desaparecido por la modificación del culto religioso de los toques de agonía.         Sotomayor para Cuevas y Granados (1980) para Albox, informan que los  toques de difuntos son diferentes para el hombre y la mujer. Incluso se modifican por la trascendencia social del finado.
           
Se dice que a los muertos les dura el oído media hora. No se deben decir durante ese tiempo palabras, gritos o improperios pues el muerto los oye. Tocan tristes las campanas de la iglesia católico-oficial española ancestral cristiano-medievalista triste. Para darle el adiós en la iglesia en una ataúd de madera. El último adiós. La despedida. O el “quitárselo de encima”si es un viejo. La mortaja es el resto cultural del ajuar primitivo prehistórico. Argárico. El muerto ha de ir decentemente vestido hacia la otra vida. Con traje y zapatos negros. Las mujeres con un vestido negro.
           
Existen prevenciones consuetudinarias de preparación para la muerte, como encargos precisos. Se  paga el seguro de entierro a compañías para que no cueste trabajo pagar a los familiares. Era lo que antes era la adscripción a cofradías de enterramiento durante el siglo XIX. El féretro es conducido al cementerio a hombros solo de hombres allegados, no familiares directos. Los hombres se van turnando en su conducción. Son los amigos y clientes. En Olula  por los  60 un gitano estaba en todos los entierros siempre dispuesto para llevar el ataúd  (y en el año 2007, seguía allí).Ahora se conduce el cadáver  al tanatorio y al cementerio en coche.

Al muerto se le proporcionan unas exequias fúnebres y un panteón o al menos una lápida con su nombre para que no tenga queja. Si es que sus deudos no se portan bien o no cumplen con sus deseos, el muerto puede “salir’, puede aparacerse. En una misa anual de Níjar un sobrino de la difunta llama a parte a dos de sus primos, hijos de la muerta para trasmitirles un mensaje. La muerta se  apareció a éste sobrino diciéndole que tranquilizara a dos de sus dos hijos. Esto  solo debían saberlo estos dos de entre los ocho que tenía la difunta. El mensaje que trasmitió la aparecida fue que en donde se encontraba, se encontraba muy bien en compañía de otros familiares también fallecidos.

A los muertos les rezamos, les decimos misas para que no salgan del purgatorio, para que no se nos aparezcan. Tenemos además un día especial del año para ellos que es el día de Difuntos.

Las mujeres (Olula del Río años 50-60) no van al entierro. Se quedan en sus casas o acompañando a la viuda o hijas del difunto que tampoco van al cementerio.

La noche de Difuntos se le pone una vela a la Virgen. Y al día siguiente flores sobre sus tumbas compitiéndose sobre quien alas tienen mejor cuidadas. 


Sobre la puerta de entrada del antiguo cementerio de Olula del Río, hoy trasladado, se podía leer:

                       
                        “Toda la escala social
                         se iguala en esta mansión
                          Los restos no se distinguen
                         Solo polvo y lodo son”.



















                                              






















                                                  





[1]              Así comienza la obra de Martín García Ramos: Camino del desierto.
[2]              Recuerda un procedimiento de eutanasia casera común en los dos siglos anteriores: el jicarazo. Consistía en proporcionar a los moribundos desahuciados una taza de chocolate (jícara) donde se echaba un veneno para acelerar la muerte. Se llamaba a esto,”dar chocolate”  o “el jicarazo”